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¿Qué beneficios aporta la TAA en los Trastornos del Espectro Autista (TEA)?



El mes pasado comenté en este blog lo que era la Terapia Asistida con Animales y anticipaba los beneficios para numerosas personas, en especial para las TEA.

Pues bien, en los últimos años, el número de modalidades terapéuticas para trabajar el autismo ha aumentado considerablemente así como la introducción de animales, especialmente perros y caballos, en las sesiones de terapia con niños autistas. Algunos autores, han descrito la relación y el vínculo que se crea entre pacientes con trastorno del espectro autista y animales domésticos. Para los niños que no han desarrollado el lenguaje verbal, es más fácil relacionarse de manera no verbal con los animales, pues estos tienen una sensibilidad especial a interpretar nuestro lenguaje corporal.

En un estudio de Martin y Farnum, mostraron que niños con autismo exhibieron un mejor humor y estaban más enfocados y conscientes de la interacción social cuando un perro estaba presente. Redefer y Goodman, encontraron que las sesiones de TAA con perros ayudaron a incrementar los comportamientos pro-sociales y redujeron comportamientos estereotipados.

En relación a la familia de niños con autismo se han descrito algunos beneficios para los que cuentan con un perro como co-terapeuta: disminución de la preocupación por la seguridad del niño, reducción en el número de pataletas, el incremento en el número de salidas familiares, mayor sensación de seguridad e independencia mientras el perro está presente y un positivo reconocimiento social.

Más estudios de casos de Terapia Asistida con Perros y niños con TEA, desarrollados por Silva et al., (2011), quienes realizaron el estudio de un caso y Courtney (2010), que estudio tres casos. Los resultados principales que se obtuvieron fueron los siguientes:

Agresividad e introversión menos frecuente en las sesiones que incluyeron terapia con perro. Contacto visual, sonrisas y comportamiento afectuoso más frecuentes en las terapias que incluyeron terapia con perro. (Silva et al., 2011).

Cambios globales positivos en el comportamiento para dos de los niños. Mejoría en la comunicación social. (Courtney, 2010).

Como vemos, el comportamiento de los niños autistas genera complejas interacciones sociales, que los conduce frecuentemente a ser víctimas de discriminación y aislamiento. Es importante plantearse contar con este tipo de terapia como coadyuvante a la terapia, así como contar con un perro perfectamente entrenado como perro de asistencia para que conviva con el niño, y le ayude, entre otras cosas, a relacionarse, a calmarlo en momentos de crisis y a hacer de tope si el niño presenta conductas escapistas.

Debido a que al TEA se le agregan importantes problemas tanto para la persona que lo padece, como para los miembros que le rodean, relacionados con una falta de adaptación social, escolar o familiar. Se plantea bajo la consideración de la importancia de una intervención temprana adecuada en el caso del niño autista, una vez diagnosticado el problema. Al intervenir precozmente podamos utilizar nuestra comprensión acerca de la plasticidad cerebral para maximizar el potencial del niño y conseguir un mejor pronóstico de adulto. Las redes neuronales responsables de la conducta social vienen determinadas por el genoma en estos niños, sin embargo las experiencias pueden modificar a su vez estas redes.

Así pues, la terapia con animales (con perros o con caballos) pretende proporcionar al niño con autismo un espacio de ayuda para que pueda conectar mejor con su entorno sin aumentar sus niveles de angustia, reduciendo su irritabilidad y disminuyendo situaciones de comportamiento social disruptivos ya que es una complemento eficaz que otorga una mejoría en las habilidades comunicativas que se encuentran afectadas, buscando mejorar la interacción con los objetos y su entorno social, intentando por tanto mejorar la calidad de vida de estos niños. El perro actuará como un facilitador de la interacción social potenciando a su vez la atención en el niño, la concentración, la organización espacial, así como la motricidad fina y gruesa entre otros beneficios.

Cristina Vergara | Psicóloga Col. Nº M-30571

Centro Psicológico Loreto Charques

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