• Centro Psicológico Loreto

¿Reflexionamos juntos? Hablemos del "adultocentrismo".



Si estás leyendo estas líneas es que al menos el título te ha llamado la atención y estás dispuesto a aceptar mi invitación de reflexionar juntos, o tal vez sólo te ha llamado la atención esa palabreja de “#adultocentrismo” y has venido a saber de qué hablo. Por desgracia, aún a día de hoy sigue siendo un término bastante desconocido, pero es bastante probable que lo practiques sin darte cuenta. Siento si durante mi escrito existen demasiadas preguntas, pero ya sabemos que el reflexionar va de la mano de cuestionar. ¿Comenzamos?


Imaginemos que es un lluvioso día, se ha formado barro en la acera y tu hijo entra a casa tan contento y feliz sin haberse limpiado las zapatillas. La casa estaba impoluta, pero tras él va dejando un reguero de barro y hojas húmedas por todos los rincones. La mochila por supuesto tirada en el suelo, no la ha llevado a su habitación. ¿Cómo le corregirías? Detente y piensa tu respuesta. ¿Y si fuera una visita? ¿has actuado igual en ambos casos?, ¿no?, ¿por qué?.


Cuando pongo el ejemplo anterior a los padres, la gran mayoría no actúa de la misma manera ante la misma situación. Es curioso cómo influyen en nosotros el rol social y el afectivo ¿Por qué corregimos con mayor respeto a una visita o a un desconocido, que a una de las personas que más amamos de nuestra vida como puede ser un hijo?. La respuesta es que no se ha utilizado el principio de igualdad para corregir a nuestro hijo.


El adultocentrismo es la forma de asignar a los adultos una superioridad por el mero hecho de serlo. Ante los niños y jóvenes se pierde ese principio de igualdad, como si los adultos tuviesen más derechos que los menores, y donde es plausible utilizar métodos que jamás utilizaríamos con otros adultos por cuestiones morales. Si a los adultos no les pegamos, ridiculizamos, amenazamos, castigamos, asustamos cuando no hacen lo que nosotros queremos, ¿por qué lo hacemos con los niños y niñas? ¿Cuántos niños son castigados por ser niños y no por tener un comportamiento nocivo? ¿Qué concepto tenemos de portarse bien? ¿estamos teniendo en cuenta su momento de desarrollo y sus capacidades?.


Un castigo (físico, verbal o instrumental) va a tener un efecto inmediato, pero no un efecto duradero a largo plazo. Cuando #educamos mediante el respeto y los límites, desde una disciplina positiva, damos la posibilidad de aprender desde dentro, desde sus posibilidades y sus capacidades. Del mismo modo que cuando son bebés ponemos límites por su seguridad poniendo protectores a los enchufes y les apartamos cuidadosamente de ellos explicándoles que eso hace daño, o adaptamos nuestra cocina para poner los productos de limpieza en un lugar donde no puedan acceder, podemos ayudarles a integrar en sí mismos los límites y el autocontrol de su conducta y emociones desde la conexión y el respeto de igual a igual, de humano a humano. ¿Por qué cuando llegan a cierta edad perdemos ese respeto y recurrimos a técnicas aversivas no respetuosas para modular su conducta?


Supongamos que tu pareja está ensimismada con el móvil, jugando a algún juego estúpido de esos que se ha bajado del play store, le llamamos: “esperaaaa”, “ya acabo”, “ya voy”… llamamos y llamamos y no hace caso, continúa sin venir. Decides que ya te has cansado ¿de qué va? ¿Qué pretende?. Por lo que echa una furia vas al salón le quitas el móvil de mala manera, le gritas porque estás hasta las narices y le dices que se ha quedado sin el maldito móvil durante 1 semana y que además se olvide ir con sus amigos al pádel que “Sé que es lo que te duele”. ¿En qué has pensado? ¿qué es lo primero que te ha venido a la cabeza?


Ahora cambia las palabras “tu pareja” por “tu hijo” y respondamos: ¿Por qué no dialogamos y conectamos con nuestros hijos antes de corregirlos como lo haríamos con otros adultos?. La conexión siempre va antes de la corrección. No podemos esperar que un adolescente o niño reaccione de forma adaptada, si no lo hemos hecho nosotros tampoco antes. Si nos hacen sentir bien, tendremos más posibilidades de reaccionar de forma apropiada. De la misma manera, si nos sentimos coaccionados se dispararán los mecanismos de defensa.


¿Por qué no trabajamos el tema Tablet, Brawl star, tik-tok de la misma manera que lo hicimos con los enchufes o el mirar antes de cruzar?. Sé que el camino es más largo y tedioso, que los efectos no son tan inmediatos como puede ser una acción punitiva, pero podemos establecer o acordar unos límites, porque también es su seguridad, su salud y su bienestar y conviven en un entorno social. Podemos explicar el porqué son necesarios esos límites y cuáles son las consecuencias que tienen sus actos sobre ellos y sobre los demás, ser asertivos con ellos y exponer lo que queremos decir y escuchar lo que nos quieren decir. Sólo de esa manera, sí tendremos efectos a largo plazo. Ahora que vienen estas fechas navideñas ¿Queremos que nuestros hijos tengan un comportamiento adecuado, solo porque si no, ¿no vienen los reyes magos? O ¿queremos que nuestros hijos tengan un comportamiento adecuado porque pueden herir con sus acciones a los demás?, ¿queremos que dentro de unos años cuando nuestra hija salga después de tomarse unas copas no coja el coche por si le multan? O ¿queremos que no cojan el coche si han bebido porque pueden hacerse daño así mismos o a los demás?.


Tal vez el problema de esto del adultocentrismo es que nos enseñaron a controlar, pero no a controlarnos. “El guantazo a tiempo”, el “Haz lo que yo te diga, pero no lo que yo haga”, tan aún normalizado con los niños. Queremos niños sumisos, pero que de mayores no lo sean. Un niño mandón no es bien valorado, pero un adulto con “dotes” de mando si lo es. O como dicta en uno de sus libros Rosa Jové “Usted no quiere una hija que de mayor sea sumisa en su matrimonio o en su trabajo; usted quiere una hija capaz de reclamar un aumento de sueldo si le pertenece y de plantar cara a su pareja si es un maltratador.”


Nuestra adorable criatura tendrá sus momentos “cañeros” donde nos lo pondrán muy difícil como padres poniendo a prueba nuestra paciencia y autorregulación. #Observar, #conectar, #comprender, #actuar desde la #calma y #guiar con #empatía lleva su #esfuerzo. Ya lo he dicho, no tiene efectos inmediatos, lleva su tiempo, es un proceso para mantenerse luego a largo plazo. Ahora mucho se habla de crianza respetuosa, y os voy a ser sincera me horroriza esa término, no concibo una crianza sin respeto ¿y tú?.


Como dice Jane Nelsen:

“¿De dónde sacamos la loca idea de que para que un niño se porte bien, primero debemos hacerlo sentir mal?”


Esmeralda Armada Ortega

Psicóloga Col. Nº M-29040

Centro Psicológico Loreto Charques


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