• Centro Psicológico Loreto

Tratamiento de la personalidad múltiple



Tras introducir brevemente una descripción de como se presentan los trastornos de base disociativa, entre los que se encuentra el trastorno de personalidad múltiple, actualmente denominado trastorno de identidad disociativo, os voy a explicar a grandes rasgos como se trabaja con esta patología. Esta es la segunda parte del artículo Personalidad múltiple.


No me gusta demasiado el concepto patología. Si bien es cierto que las personas que presentan esta estructura de personalidad tienen enormes problemas para integrarse socialmente, tienen una enorme inestabilidad emocional, sufren muchísimo, tanto ellos mismos como las personas que les rodean, este funcionamiento no deja de ser una hiperadaptación a un entorno extremadamente hostil. Al cambiar a un entorno más adecuado, esta manera de funcionar, no solo no es útil, sino que nos crea aún más problemas. El precio a pagar es enorme, pero en su momento fue la solución menos mala.


Para que la #psicoterapia pueda ser más eficaz, sería bueno comprobar que el entorno actual de la persona ya no es peligroso, que sus relaciones actuales son suficientemente sanas, y que vive en un contexto suficientemente seguro. El entorno en el que han crecido ha generado una percepción distorsionada de lo que debe ser seguro y sano, como es una autocuidado adecuado, tanto físico como emocional. Esto conlleva a que en la adultez, repliquen las mismas relaciones y situaciones que vivieron en la niñez, ya que no conocen otra forma de vivir.


Siempre el primer paso será enseñarles a cuidarse, porque la gente que debió ocuparse de ellos en su niñez, no solo no les cuidaron, sino que les destruyeron emocional y físicamente. Cuando hablo de cuidarse, suelen ser cosas tan básicas como gestionar el descanso (acostarse y levantarse a horas que permitan una adecuada adaptación social, horas suficientes de sueño, hábitos y rutinas de conciliación), higiene diaria (lavarse los dientes, ducharse, ponerse ropa limpia, lavar la ropa cuando corresponde), adecuada nutrición (dieta adecuada a las horas que corresponde). Se irá introduciendo paralelamente habilidades para gestionar las emociones. Al principio se tratará de gestión de crisis, la gran mayoría sufren ataques de pánico. Para gestionar la angustia recurren a la comida, las drogas, el alcohol, el sexo, las autolesiones...Los ingresos hospitalarios suelen ser recurrentes. Lo que a nosotros nos puede parecer autodestrucción, es posiblemente lo que ellos sienten como lo único que les sostiene, y seguramente sea así. No han conocido otra forma de cuidarse.


Las técnicas clásicas de regulación de la activación son eficaces: respiración abdominal, relajación muscular progresiva, mindfulness, meditación... pero el proceso es muchísimo más lento y casi siempre irá apoyado de ayuda medicamentosa, que se podrá ir retirando según la persona desarrolla los recursos adecuados.


Ahora vamos al momento cualitativamente diferente de otras terapias. La reconfiguración del cerebro, derivado de las experiencias traumáticas, que van conformando redes neuronales que funcionan con relativa independencia del resto del cerebro, causa que el trabajo con las terapias al uso, no alcance esas redes, y se quede en la “superficie”.


Estas redes no funcionan de manera lineal y en conjunto con el resto del cerebro, sino en paralelo. Se da un procesamiento de la información doble. Esa “parte traumatizada o emocional” percibe diferente, procesa la información de manera diferente, y reacciona diferente, al mismo tiempo, lo que causa un enorme caos interior, con una daño profundo a nivel de identidad: ¿quién soy, qué pienso, qué siento en realidad?


El #psicoterapeuta le ayudará a encontrar el sentido, pero ¿cómo lo hacemos?. Cada parte emocional surge de un grupo de experiencias de la misma naturaleza: agresiones físicas por parte de mi padre, violaciones por parte de mi tío, críticas y rechazo por parte de mi madre, abandonos por parte de mi abuela... Cada grupo generará una parte emocional: una parte que solo sabe pelear físicamente y que prefiere ser el que pega, antes que la víctima, y se va identificando con el maltratador original, una parte que entiende que el cariño de los adultos solo procede de las relaciones sexuales, una parte crítica que me fuerza a ser sumiso y perfecto ante los ojos de los demás, otra que busca continuamente la atención del adulto, porque necesita “ser visto” a cualquier precio, si no es por las buenas, será por las malas… Estas partes perciben, sienten, piensan y reaccionan en paralelo al paciente, y se comunican con él internamente en forma de voces, imágenes, sensaciones e impulsos. En los casos más graves tomarán el control de la conciencia y del cuerpo, y el paciente no recordará nada tras el episodio, o tal vez recuerdos lejanos, vagos y desrealizados como mucho.


La clave para el psicoterapeuta es ayudar a ver al paciente, que esa parte emocional, esa voz odiosa que le insulta, le critica, le culpa... no es su enemigo, surge para ayudarle a adaptarse, y en esa parte residen capacidades que todos necesitamos para adaptarnos. Más aun, pueden llegar a ser más capaces de aceptar y alinearse con esa parte, cuando llegan a entender, que esa parte son ellos (mentalización). Es un “yo” que sufrió conmigo en ese momento. Tan doloroso fueron los acontecimientos, que se desligó de mí, asumió los peores recuerdos, los peores sentimientos, los peores pensamientos y sensaciones, para que el resto de la persona pudiera salir adelante. Esa parte es “yo mismo” atrapado en aquellos recuerdos, de los que no pueden huir. Es un “yo de 5 años” que sigue viviendo en las palizas, en el abandono, en la violación...


A nivel de psicoterapia, comienza la neurocirugía del vinculo. Pasos:


  1. El psicoterapeuta empatiza y vincula con el paciente.

  2. El psicoterapeuta empatiza y vincula con cada una de las partes emocionales: entender como #sienten, #piensan, #perciben y cuál es la función adaptativa en el sistema. En estos pacientes se manifiesta en forma de un impulso incontrolable, pensamientos intrusivos (con los que puedo establecer un dialogo, me responden, y no opinan lo mismo que el paciente), alucinaciones auditivas (una voz que puede ser la mía, o de otra persona conocida, generalmente del maltratador, o de alguien desconocido, con la que puedo establecer un dialogo, y percibe como ajena a él). El paciente teme y/o aborrece estos fenómenos, la parte emocional aborrece y culpa al paciente por su sufrimiento.

  3. El psicoterapeuta ayuda al paciente a #empatizar y #vincular con cada una de estas partes emocionales.

  4. Ayuda a las partes emocionales a empatizar y vincular con el paciente.

  5. Ayuda a las partes emocionales a empatizar y vincular entre sí.


Para el psicoterapeuta es tan caótico como para el propio paciente. Entra una sola persona en la consulta, pero en realidad no sabe con cuantos pacientes va a tener que trabajar, hasta bien avanzada la terapia. Se parece más a una terapia familiar que a una psicoterapia individual.


Una vez se consigue cierta tolerancia entre paciente y partes disociadas, se puede trabajar la negociación en las situaciones cotidianas, negocian cómo actuar, para evitar las luchas internas y la angustia consecuente. Más tarde, según las partes comienzan a tomar conciencia de que el paciente ya no es un niño, que ha crecido, que tiene más recursos físicos y mentales, que es capaz de protegerse y de “protegerles y cuidarles” y ya no tienen que ser ellos los que asuman el control, es cuando comienza la mejoría. Según las partes disociadas también van tomando conciencia de que ellas también son el paciente, van pudiendo estar más en el presente, y dejan de estar atrapadas en el pasado, en el trauma original.


Para la resolución y reintegración de las partes y paciente en un todo, de nuevo, será necesario elaborar las experiencias traumáticas. No solo trabajaremos con los recuerdos del paciente, de hecho los más importantes, serán los recuerdos que irán desvelando las partes emocionales. Se producirán fenómenos catárticos, en los que emergerán recuerdos que la psicología tradicional califica como reprimidos. Con ello estas partes emocionales dejarán de actuar con tanto intensidad, dará paso progresivamente a un funcionamiento más conjunto y finalmente integrado en un todo.


En estas breves líneas resumo el trabajo de muchos años de psicoterapia. Se trata una superficial introducción a un trabajo tremendamente complejo y laborioso, con continuos saltos adelante y atrás. Si te ha interesado el tema, te recomiendo los siguientes manuales de referencia:


  • “El yo atormentado” de Van der Hart.

  • “Vivir con disociación traumática” Van der Hart.

  • “Trastornos disociativos” Anabel González Vázquez.


Se trata de lectura técnica, para la cual deberás estar muy motivado. En cualquier caso, gracias por dedicarme estos minutos de tu tiempo.


Javier Hernández Matas | Psicólogo Col. Nº M-20253

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