El Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH) no es solo una dificultad para concentrarse; es, fundamentalmente, un desafío en las funciones ejecutivas. El cerebro TDAH presenta una gestión distinta de la dopamina, lo que dificulta la regulación del tiempo, la priorización de tareas y el inicio de actividades que no ofrecen una recompensa inmediata.