• Centro Psicológico Loreto

El sueño reparador interno.



El #sueño es, en suficiente cantidad y con la calidad adecuada, una de las necesidades básicas de nuestro organismo para su correcto funcionamiento. Esto es algo que hoy en día, debido al estrés y falta de tiempo, muchas personas no tienen en cuenta.


Analizando la jerarquía de necesidades de la pirámide de #Maslow encontramos, que el sueño se encuentra en la base; sin él nuestro organismo no funcionaría adecuadamente.



Abraham Maslow defendía la idea de que conforme se satisfacen las necesidades básicas, los seres humanos desarrollamos necesidades y deseos más elevados; si cumplimos cada una de ellas podemos llegar a lograr la felicidad plena.


Cuando tenemos un sueño reparador nuestro organismo se refrigera ya que nuestra temperatura baja y hace que nuestro corazón descanse. Además, es el momento en que se reparan todas las estructuras del cuerpo, piel, músculos, órganos. A nivel cerebral nuestro cerebro lleva a cabo una limpieza profunda que impide que tengamos detritus celulares. Nuestro cerebro permanece activo durante el sueño de manera sorprendente, ya que lleva a cabo numerosos procesos biológicos y alarga la vida.


El cerebro sigue recogiendo información de manera constante, esto hace que la plasticidad acumule datos durante el día, que serán procesados durante la noche. A pesar de que el funcionamiento cerebral es una incógnita, muchos estudios nos demuestran que mientras dormimos activamos áreas relacionadas con la creatividad y el aprendizaje.


Muchos son los autores que nos hablan sobre los beneficios del sueño a nivel cerebral, una de las funciones principales es crear conexiones neuronales mientras dormimos, siendo necesario en los niños más horas de sueño que en los adultos. Aún no se sabe con precisión cómo se realizan las conexiones, lo que sí se sabe es que mejoran los procesos de #memoria, #funcionesejecutivas y #atención entre otros.


Otro aspecto es que podemos retrasar patologías degenerativas, muchas de ellas generadas por los detritus celulares. Puesto que durante el sueño es cuando nuestro cerebro hace una limpieza profunda de estos detritus y es capaz de desechar las proteínas (beta-amiloide) que influyen en el Alzheimer (la mayor parte de las patologías neurodegenerativas están relacionadas con la acumulación de proteínas en los espacios intercelulares) es de vital importancia #dormir bien.


Dentro de nuestro organismo tenemos un reloj biológico que nos ayuda a regular el sueño, regulado por los ciclos de luz / oscuridad. Hoy en día estamos sometidos a cantidad de estímulos luminosos, provocados por las pantallas de ordenadores, móviles, tabletas, así como la luz artificial. Esto provoca en nuestro organismo lo que se conoce como #cronodisrupción, que hace que la calidad de sueño que tenemos sea peor.


El sueño nos hace regular los ciclos circadianos y ultradianos durante las 24 horas del día, lo que nos hace que el cerebro coordine y regule diferentes funciones del organismo. Estas se relacionan con las hormonas, una muy importante es la melatonina, nuestro cerebro manda cada 24 horas una señal a la glándula pineal para que la segregue y alcanza su producción máxima entre las 2 y las 4 de la madrugada. La melatonina interviene directamente en nuestro sistema inmunológico y tiene efectos en nuestras células, también es un antioxidante muy potente e influye en la recuperación de nuestro ritmo interno para armonizarlo con el entorno que nos rodea.


En los niños se activa la hormona del crecimiento regulada por el ciclo circadiano, aumentando en la fase de sueño profundo. El hipotálamo regula la secreción y tiene el pico más alto a los 20 minutos después de haber empezado a dormir. Todo esto influye directamente en el desarrollo de los tejidos, las células y modulando el metabolismo de las proteínas.


La tiroides, la hormona antidiurética o vasopresina, también actúan durante las horas de sueño.


Y por último, el sueño nos ayuda a ser más felices, cuando tú tienes un sueño reparador la hormona de la felicidad también está presente, nos hace sentir plenos, con la mente despejada y con ganas de comernos el mundo. Así que cuando tengas un día malo, pregúntate si has dormido bien, seguramente iniciando buenos hábitos de sueño encontraras muchas respuestas, no olvides que nuestro gran ordenador, nos retroalimenta día y noche y quizás en algún sueño encontramos las respuestas que necesitamos, todo está en cuidar este hábito.


Paola Porrúa Ocejo

Neuropsicóloga, Psicooncóloga y Psicomotricista.

Colegiada Nº M- 21274

Centro Psicológico Loreto Charques

Entradas Recientes

Ver todo