• Centro Psicológico Loreto

Coaching e inteligencia emocional para opositores/as.



“Cuando el objetivo te parezca difícil, no cambies el objetivo, busca un nuevo camino para llegar a él”, Confucio.

Son circunstancias muy variadas las que pueden hacerte llegar a preparar una oposición, ya sea tras finalizar tus estudios, tras un tiempo sabático, puede que tras un despido decidas un cambio en tu vida o quizás, elijas compaginar tu trabajo actual con la preparación de unas oposiciones. Sea cual sea tu situación, te enfrentas a un gran reto que requerirá una preparación interna adecuada.


Soñar con aquello que te gustaría conseguir es positivo, te conecta con tus deseos, te ayuda a desplegar las alas de la creatividad, de la imaginación y de la ilusión. Sin embargo, en muchas ocasiones, si detrás del sueño no ponemos en marcha una serie de acciones, pueden quedarse en intenciones, en cosas que te gustaría haber hecho.


El coaching representa una magnífica herramienta en este caso, pues es un proceso de aprendizaje, una invitación al cambio, es transformación, es acción, es compromiso, es implicación, es motivación, es empoderamiento y es una toma de conciencia y responsabilidad sobre aquello que quieres conseguir. A su vez, la inteligencia emocional te ayudará a conocer tus emociones y aprender a gestionarlas.


¿Qué áreas de aprendizaje puedes obtener en un proceso de coaching personalizado para superar esta gran carrera de fondo?:


  • Aprender a planificarte, establecer objetivos y hacerte responsable de ellos. Si el objetivo no es realista, puedes caer en la frustración, pero si no supone un desafío, puede carecer de motivación.

  • Mantener la constancia y perseverancia necesarias para conseguir tus logros.

  • Descubrir tus ¿para qué?, tus motivaciones más profundas, esas que van a ayudar a levantarte en esos momentos en los que parece que todo pierde sentido, que no merece la pena o que no puedes más. Si la motivación es el fluir de nuestra energía innata, entonces la desmotivación es energía bloqueada, sin movimiento, encontraremos vías para liberarla, identificando aquellos elementos que están absorbiendo energía.

  • Aprender a aceptar y convivir con la incertidumbre, es parte de la vida, el cambio es constante, aceptemos lo desconocido. ¿Hay algo que dependa de ti?, ¿lo que te preocupa está en tu área de control?, ¿puedes hacer algo para mejorar la situación?, si la respuesta es afirmativa, podrás diseñar un plan de acción de forma proactiva, si la respuesta es negativa, sopesa el valor de invertir tanto tiempo, desgaste y energía en ello.

  • Frenar la procrastinación, es un hábito que suele perdurar y está estrechamente ligado al autoengaño. Aparentemente nos resulta placentero aparcar nuestro deber y focalizarnos en otras tareas más satisfactorias, sin embargo, la realidad vuelve de nuevo a nosotros, de tal forma que, no solo nos detiene o retrasa, también, mina nuestra autoestima. Por el contrario, cuando pensamos, sentimos y actuamos alineados con nuestros objetivos y valores, nos sentimos seguros/as, organizados/as y orgullosos/as.

  • Descubrir y trabajar tus creencias limitantes, son aquellas que limitan tu potencial, bloquean y obstaculizan la consecución de tus objetivos. Te hacen cuestionarte y dudar de tus talentos y capacidades (no valgo para estudiar, nunca conseguiré aprobar, soy muy mayor para estudiar, todos son mejores que yo…). Este tipo de creencias tienen una importante capacidad y es la de condicionarnos, van a dirigirnos, determinarán la forma en la que nos posicionamos ante nuestro reto.

  • Averiguar tus fortalezas y tenerlas presentes para que te ayuden a gestionar situaciones complicadas para ti.

  • Aprender a gestionar eficazmente tu tiempo, respetando tus tiempos de estudio, eliminando tus distractores y eligiendo tus propios tiempos de descanso, tú los dirigirás, te ayudarán a mejorar tu rendimiento.

  • Trabajar con plena consciencia, no dejes tu mente en automático, regula tus pensamientos, no podemos controlar todo lo que nos llega, pero si podemos aprender a decidir y elegir qué hacer con ello.

  • Gestionar la montaña rusa de emociones en la que te encontrarás en muchos momentos. Sentir es parte del proceso, la emoción te comunica un mensaje acerca de lo que de verdad estás sintiendo en ese momento (tristeza, ira, miedo...), no determinan, más bien informan. No trates de bloquearlas o evitarlas, más bien, permite que se conviertan en tu brújula interior.

  • Aprender a tener un dialogo interior positivo contigo mismo/a que te invite a escucharte, calmarte, comprenderte, progresar, avanzar, que te empodere y te energice.

  • Mejorar tu comunicación con tu entorno más cercano, aprender a expresar lo que necesitas, si te sientes más sensible, decaído/a, solo/a, tenso/a.…hazles partícipes, si pueden ayudarte, sabrán cómo. Mantener un buen estado de ánimo es crucial y el aislamiento no ayuda.

  • Respetar tu autocuidado físico (alimentación, deporte, descanso...), cuanto mejor te encuentres, mejor podrás afrontar tus retos de estudio y mantenerlos a lo largo del tiempo con salud y bienestar.

  • Celebra cada paso que des, prémiate y disfruta del camino de aprendizaje que has iniciado.


Si te encuentras en esta situación y decides mejorar en alguna de estas áreas, estaremos encantados de acompañarte.


Esther Cazalla Briz

Coach acreditada por ASESCO

Centro Psicológico Loreto Charques

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