• Centro Psicológico Loreto

El sufrimiento del TDAH.



Hoy en día un diagnóstico de #TDAH es frecuente, lo escuchamos en todas partes; pero qué hay realmente tras de un diagnóstico de TDAH.


Si partimos de la definición que nos proporciona el DSM-V sobre el diagnóstico del TDAH nos dice que “es un trastorno neurobiológico que aqueja tanto a adultos como a niños. Es descrito como un patrón persistente o continuo de inatención y/o hiperactividad e impulsividad que impide las actividades diarias o el desarrollo típico”. Las personas con TDAH también pueden experimentar dificultades para mantener la atención, la función ejecutiva (o la habilidad del cerebro para comenzar una actividad, organizarse y llevar a cabo diferentes tareas) y la memoria de trabajo.


Existen 3 tipos distintos de TDAH:

  • Inatento

  • Hiperactivo – Impulsivo

  • Inatento e hiperactivo – impulsivo combinado


Teniendo clara la definición y los tipos de TDAH, me gustaría compartirles un poco de lo que para ellos ha significado tener TDAH.


En la infancia son niños que no pueden mantener la #atención / #concentración en ningún lugar, son etiquetados como los niños terremoto, que no paran ni un segundo, que no tienen limites y reglas en casa, que no tienen control de si mismos, que no tienen mano firme, es flojo, no tiene hábitos, no es capaz de mantener amigos, entre muchas otras cosas; pero realmente este niño/a, siente una profunda soledad que no es capaz de exteriorizar al mundo, siente que no encaja y que hace todo mal o que hay algo malo dentro de él / ella, lo que crea una muy baja #autoestima y no se crean capaces de exprimir ese gran cerebro que tienen. A nivel social no tienen amigos y les cuesta mucho establecer cualquier tipo de relación social, ya que su cerebro va tan rápido que no son capaces de terminar ninguna actividad que comienzan y sus iguales no son capaces de comprenderlo. Pueden ser niños sumamente introvertidos o extrovertidos, no hay términos medios por lo que no siguen el ritmo de los demás. En otras ocasiones el #bullying les persigue, porque no son capaces de defender lo que piensan o sienten por lo que pueden ser un blanco fácil. El fracaso escolar está detrás de ellos.


En la adolescencia pasan por muchos problemas de autoestima, de aceptación de sí mismo y muchos se rinden ante el estudio y prefieren dedicarse a tareas mecánicas que no impliquen mucha atención. En su gran mayoría cursan con depresión, por lo que el tratamiento psiquiátrico se hace inminente en estas etapas si no ha sido tratado desde pequeño; o por el contrario suelen dejar la medicación y pasan absolutamente de todo, intentando buscar su propia felicidad.


En la adultez suelen ser solitarios, sus relaciones en ocasiones son muy inestables, les cuesta mostrar sus sentimientos y sienten que nada ni nadie pueden comprenderlos, en otras ocasiones forman familias con parejas que suelen controlar todo, con lo cual en muchas ocasiones su autoestima puede encontrarse en juego nuevamente.


En rasgos generales es lo que sucede con un diagnóstico de TDAH; no quiero decir que esto es lo que pasa con todos, siempre hay cosas que tienen y otras no.

Pero, ¿qué hay detrás de todo esto? Pues si bien podemos ayudarles a canalizar su gran potencial, detrás de estas personas encontramos unas mentes increíbles que lo único que les pasa es que su cerebro funciona de manera distinta y no lo comprendemos, su funcionamiento es diferente en el medio escolar, social y familiar y el ritmo que llevamos nos complica el poder comprenderlos.


Canalizar bien su energía hacia las cosas donde deben descargarla, proporcionándoles herramientas para atender, concentrarse y seguir rutinas implica un sobreesfuerzo que no muchos comprenden ni están dispuestos a llevarlo a cabo. Podemos sacar lo mejor de ellos. Si les proporcionamos las herramientas para poder establecer relaciones sociales duraderas y verdaderas abrazando la diversidad, el fracaso, la tristeza y la depresión mejorarían mucho su trastorno.


Así que si conoces a alguien con estas características piensa en ellos de modo diferente, realmente son grandes mentes que con un poco de ayuda pueden llegar a grandes cosas, son excelentes y leales amigos con los que contarás en las buenas y en las malas, en general no llevarán la batuta en una relación, pero cuidar y fomentar su autoestima está en todos.


Por último, me gustaría compartir algunos testimonios de lo que ha implicado tener TDAH para algunos pacientes:


  • Paciente adolescente adulto sin tener un diagnóstico claro de TDA: "Me ha hecho que tenga que dedicar mucho tiempo a cosas que entiendo pero que aún así no entiendo bien. Porque me pierdo en los detalles y olvido cosas que había estudiado antes."

  • Madre de niña con TDA: "Antes de tener una valoración un caos, no entendía porque le costaba tanto poner atención, después de una valoración, terapia y buenas directrices el cambio ha sido notorio."

  • Padres de dos niños con TDAH: "Nos han ayudado muchísimo al funcionamiento familiar el acudir a terapia."

  • Padre de una niña con TDAH: "Recibimos pautas concretas para salir de los momentos de crisis tanto míos como de mi familia, enfrentándonos a un diagnóstico de hiperactividad."


Que pasen un feliz día y arriba la diversidad, que es una gran parte de lo que enriquece este mundo.


Para los más pequeños y adolescentes siempre recomendamos realizar un estudio completo que nos permita descartar o diagnosticar este trastorno y cuando tengamos sobre la mesa ese diagnóstico, por supuesto la terapia, que es lo mejor que podremos hacer por nuestro hijo/a.


Para pacientes a partir de 18 años, diagnosticados o no hemos creado el Club TDAH. Una serie de sesiones con iguales y de la mano de nuestros psicólogos que les permitirá compartir sus experiencias, recibir herramientas para aplicar en su día a día para mejorar tanto la atención como la relaciones sociales.



Paola Porrúa Ocejo

Psicóloga Col. Nº M - 21274

Centro Psicológico Loreto Charques

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